Me atreví a preguntar
"¿Cuántas máscaras tenés al hablar?"
Vos eras la chica que cantaba sólo porque me lo habías avisado.
Y eras dulce,
y pura expresión,
cargada de femineidad.
Esto no es una crítica negativa; por el contrario,
habla de un histrionismo imposible de ignorar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario